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Desde CAFMEI compartimos una reflexión clave para el entramado productivo industrial ⚙️: la toma de decisiones en producción como factor determinante de la rentabilidad empresarial 📊.

En un contexto donde la competitividad exige cada vez mayor precisión, eficiencia y capacidad de respuesta, contar con información confiable, sistematizada y disponible deja de ser una ventaja para convertirse en una condición necesaria.

Este segundo artículo de Marcelo Missio, consultor de empresas y especialista en gestión, invita a revisar cómo se construyen las decisiones productivas en las organizaciones y pone el foco en un aspecto muchas veces subestimado: la calidad de la información como insumo estratégico del proceso productivo 📈.

Una mirada necesaria para quienes buscan mejorar resultados, optimizar recursos y fortalecer la gestión industrial desde la base 🏭.

Decisiones de producción

Por Marcelo Missio, PMP, Consultor de empresas.

Existen momentos del año en los que una decisión productiva puede marcar la rentabilidad de todo el ejercicio.

Llega una nueva orden de compra.
Y con ella, una cadena de decisiones:

  • Estrategia de ejecución
  • Ingeniería
  • Diagramas de trabajo
  • Insumos críticos
  • Estrategia de suministros
  • Proveedores y sub proveedores
  • Plazos
  • Financiamiento

Pero la pregunta central no es qué vamos a hacer.

La pregunta es: ¿con qué información vamos a decidir?

¿Qué indicadores utilizamos para dimensionar horas hombre, materiales, equipos y capital de trabajo? ¿Cuál es el valor real de nuestra hora de producción? ¿Tenemos actualizado el costo de insumos? ¿Los márgenes contemplan impuestos, inflación, estructura y riesgo?

Todos esos datos ya existieron en órdenes anteriores.

El problema no suele ser la falta de experiencia.
El problema es la calidad de la información disponible.

¿Se recopiló correctamente?
¿Se sistematizó?
¿Está accesible para quienes deben decidir?

Si los datos no son confiables o no están disponibles, la decisión se transforma en intuición.
Y la intuición, en contextos de alta presión competitiva, suele ser costosa.

La gestión de la información no es un tema administrativo.
Es un insumo crítico del proceso productivo.

Almacenar, actualizar y distribuir información también es calidad.
Y como todo proceso productivo, debe optimizarse.

Porque producir bien empieza mucho antes de entrar al taller.


Pero la pregunta central no es qué vamos a hacer.

La pregunta es: ¿con qué información vamos a decidir?